25 de marzo de 2026

XVI Rally Fotográfico Literario

EL PROGRESO 

Este año el tema escogido es el progreso y hemos seleccionado seis greguerías de Ramón Gómez de la Serna, que describen con humor e ingenio diferentes inventos que han contribuido al progreso de la humanidad, para que nuestros alumnos las ilustren con sus imágenes:

Y esta es la propuesta que nos han hecho las hermanas Sara y Vega López Martín (de 2º de Bach. B), ganadoras del premio al Mejor Conjunto Fotográfico:

1.   “Una librería es un andamiaje que se adquiere para edificar el futuro”.

2. “El puente está hecho de XXX que son la incógnita de si se caerá o no al pasar el tren”.

3.“Un foco de automóvil proyectándose sobre nosotros nos convierte en película”.

4. “Me inquietan las escaleras mecanizadas, porque revelan cómo nos conduce siempre la fatalidad, aunque creamos estar inmóviles”.

5.  “El chófer del ómnibus está en el pulmón de acero, y mira por el espejo a los que llegan.”

6. “Los poetas del pasado ya parecían haberse adelantado a los que hablan por radio porque leían sus poesías ante el micrófono de una rosa en el búcaro”.

En la modalidad de Mejor Fotografía, el ganador ha sido Ignacio Sendín Martín (de 1º ESO B), que ha ilustrado con esta fotografía esta greguería: “Una librería es un andamiaje que se adquiere para edificar el futuro”.


Enhorabuena a los galardonados
gracias a todos los que habéis participado.

XVIII Concurso de Relato corto Francisco Salinas

Este año hemos celebrado el XVIII Concurso de Relato corto Francisco Salinas con el tema "El progreso" y estos han sido los ganadores:
 
El primer premio ha sido para Paul E. Santiago Gómez de 3º ESO A por "Diario de una aparentada mejoría" y el segundo premio ha recaído en Iria Garzón Vaillo de 4º ESO C por "Gasolina en mis venas"Desde aquí les damos a ambos la enhorabuena.


Primer premio

DIARIO DE UNA APARENTADA MEJORÍA

Recuerdo muy bien el día en que salí de la cárcel, una mañana soleada de invierno con sensación de primavera. El guardia que durante tanto tiempo había escuchado mis quejidos estaba ahora despidiéndose con un gentil ademán. Dejé frente a su despacho mi uniforme con unas manchas de sangre, que ni él ni la memoria habían podido superar, y salí entonces a la calle, un comienzo desde cero. Lo primero que hice fue buscar a mi perro en la perrera local; parecía no haber envejecido ni un día desde mi sentencia. Lo curioso de los perros, a diferencia de las miradas por las calles, es que te demuestran un amor incondicional. Ellos no ven al temible asesino al cual nunca debieron dejar libre, ellos ven a su amo, su cuidador. Llegué a mi casa, que estaba casi congelada en el tiempo, como una demostración de que, a pesar de mi condena, el único mundo que dejó de girar fue el mío. Serví un poco de comida en el plato de mi fiel amigo canino y me senté frente al televisor. Hice algunas llamadas y me rendí ante el sueño. Al día siguiente, por obligación, tuve una cita con la psicóloga, mi único apoyo en toda esta tormenta. Me explicó que por rutina y formalidad debía seguir monitoreándome para validar mi reintegro en la sociedad. Yo, por supuesto, asentí con obediencia.

Los siguientes días transcurrieron con reconfortante normalidad. Esporádicamente algún alma me miraba con miedo o rechazo, pero eventualmente se tranquilizaban. Con el paso de los meses, mi mala fama era opacada por las tragedias cotidianas, pero esa herida nunca podría sanar, sin importar qué hiciera.

Después de un año y medio, llegó el día de despedirme de mi psicóloga, quien había documentado mi largo camino. Ella, orgullosa, dijo que en mí veía la viva imagen del progreso.

Para celebrar la ocasión, fui con mis nuevos amigos a un bar que fielmente me ha acompañado toda la vida. Al entrar por la puerta, recibí aquel aroma a cerveza de calidad, con tonos amaderados y tintes de nostalgia. Bajo el ruido de voces inentendibles y tras la estática del televisor que brillaba por su intermitencia, estaban las noticias. Un hombre hablaba de un reciente homicidio que aterrorizaba al pueblo, una familia entera descuartizada como carnicería. Mientras mis amigos miraban con incomodidad, sonreí y pensé, esta vez no he dejado evidencia.

 

Paul E. Santiago Gómez
ESO 3º A

Segundo premio

GASOLINA EN MIS VENAS

Mi nombre es Boro Allen y mi vida es como una carrera.

Pero yo llevo ya tanto tiempo corriendo en punto muerto que ya ni siquiera recuerdo cómo se sentía el sonido del motor. Hace tanto que no termino algo que ya no recuerdo la sensación de acelerar en la última recta, el orgullo de terminar la carrera.

A veces lo que más amo lo odio tanto al mismo tiempo. Esto es cuando me propongo hacer algo nuevo. El pistoletazo de salida.

El primer obstáculo es el más difícil de superar, cuando todos abandonan, cuando te dicen que no serás capaz. Es como en la primera curva, donde tantos pilotos se caen, y tú, tú tienes dos opciones: esquivarlos y seguir adelante o dejarte caer con ellos. Los primeros pilotos ya habían conseguido pasar con sus motos, casi sin esfuerzo, por esa curva criminal.

Era mi turno, reduzco una o dos marchas, freno un poco, suelto el acelerador, no mucho, lo justo, vuelvo a frenar. Tarde. La goma de mi neumático aún está fría. No sé qué esperaba si siempre es lo mismo. Ahora es cuando se supone que debo elegir: o me retiro o sigo, remonto y consigo podio. Esto último es lo que mi padre esperará que haga. Normalmente me retiro solo para no darle la satisfacción a mi viejo. A veces me siento su marioneta, hace que yo sea quien él no pudo llegar a ser.

Un fuerte golpe metálico me saca de mis pensamientos. No, no, no, no. Mi moto ha impactado contra la de otro piloto. Me retiro, no hay más, agarro mi moto, la levanto con cuidado. Ya veo a los mecánicos de mi equipo, acompañados por mi padre. Ignacio Allen me indica que se acabó la carrera, que esta vez no siga, que es un peligro. Ese gesto de superioridad es justo lo que me hace actuar. Me monto en mi Honda, no voy a hacer lo que me diga Ignacio, no de nuevo. El sonido de las mil revoluciones del motor al arrancar ahoga los gritos de mi padre, que me ordena que le haga caso. Pero no voy a permitir que ese hombre siga arrebatándome lo único que me llena. Ni mi moto ni yo hemos quedado muy afectados por el impacto de antes. Se acerca la siguiente curva, esta vez freno a tiempo, pero en la tercera me falla un poco el freno, seguramente por el golpe.

Me planteo retirarme, no puedo correr sin saber si mis frenos me van a volver a fallar o cuando lo van a hacer. Entonces recuerdo la expresión de mi padre: ceja levantada, labios fruncidos, “te lo dije”. No, no volvería a caer en sus garras. Curvo mi cuerpo hacia la derecha, toco el suelo con mi rodilla, estabilizo la moto, lo consigo. Acelero todo lo que puedo en la siguiente recta, consigo adelantar a dos o tres pilotos; a pesar del tiempo que he perdido, logro colocarme séptimo y aún quedan doce vueltas.

Los siguientes minutos transcurren con normalidad, quedan nueve vueltas y yo me veo envuelto en una pelea para colocarme cuarto. Viene una curva, rezo para que mis frenos no decidan fallar justo ahora, pero, cómo no, la suerte no está de mi lado y cojo la curva a toda velocidad. Reacciono rápido, apoyo la rodilla de nuevo en el suelo y consigo no caerme. Al menos he dejado atrás la KTM y adelanto al segundo piloto fácilmente. Comienza la lucha por el oro. Álex es muy buen piloto y lleva una bestia de Ducati.

Las siguientes vueltas pasan rápido; hace dos curvas adelanté a Álex, pero tengo claro que, con sus habilidades y su Ducati, no le costará superarme en la siguiente. Álex ya va por delante de mí. Última vuelta, última curva, última oportunidad. Aprovecho el momento. Paso a Álex. Recta final, acelero al máximo y…

Las lágrimas comienzan a resbalar por mis mejillas. Por fin. He ganado. Yo, no mi padre, yo. Es la primera vez que una victoria no se siente fría desde hace muchísimo tiempo. La primera vez que una victoria se siente mía. Mi mejor amigo ya se ha tirado a abrazarme.

-Lo has conseguido, Boro. Has superado a Ignacio.

-Lo he hecho.

-Lo has hecho, Boro.

Iria Garzón Vaillo

ESO 4º C

21 de marzo de 2026

Día Mundial de la Poesía


Celebramos el Día Mundial de la Poesía con la famosísima rima IV de Gustavo Adolfo Bécquer, un canto al misterio y a la eternidad que auguramos a este arte tan necesario, para que su belleza y sus emociones siempre nos acompañen.

No digáis que, agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a dó camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

Mientras se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!


Y no os perdáis a Ana Belén recitando este precioso poema en el siguiente vídeo: 

Fuente: Instituto Cervantes Youtube

17 de marzo de 2026

Día del Cómic y del Tebeo

Hoy se celebra el IV Día del Cómic y del Tebeo. El cartel de este año ha sido creado por la ilustradora y autora de cómic Candela Sierra, galardonada con el Premio Nacional del Cómic 2025 por su obra Lo sabes aunque no te lo he dicho. Su idea ha sido “jugar con el lenguaje del cómic y, más particularmente, con los bocadillos”.

Hoy también es un buen día para disfrutar de nuestra comicteca.


OS ESPERAMOS

6 de marzo de 2026

Día Internacional de la Mujer 2026


“Todas las personas son iguales ante la ley y tienen, 
sin distinción, derecho a igual protección”.

Declaración Universal de Derechos Humanos, artículo 7


Celebramos el Día Internacional de la Mujer y nos unimos a la campaña propuesta por la ONU, bajo el lema Derechos. Justicia. Acción. Para TODAS las mujeres y niñas”.

Os proponemos una selección de libros cuyas protagonistas son niñas o mujeres que han luchado duramente por la igualdad y que han hecho todo lo posible por ser las artífices de su propia historia.













Compartimos con vosotros también el manifiesto que nos propone nuestra coordinadora de Igualdad, Elsa García Sánchez:

El próximo domingo, 8 de marzo, se conmemora el Día Internacional de la Mujer. Es una fecha para reconocer la fuerza, la valentía y la constancia de tantas mujeres que, a lo largo de la historia, abrieron caminos cuando parecía imposible avanzar.

Recordamos a aquellas que lucharon por derechos que hoy nos parecen básicos: el derecho a estudiar, a trabajar, a expresar su opinión y a decidir sobre sus propias vidas. Gracias a su esfuerzo y a su determinación, hoy disfrutamos de oportunidades que durante mucho tiempo estuvieron prohibidas para la mitad de la población. Su ejemplo nos inspira a no conformarnos y a seguir construyendo un mundo más justo e igualitario.

Pero el 8 de marzo no es solo un día para recordar el pasado. También es un momento para reflexionar sobre el presente. Aún existen desigualdades, estereotipos y situaciones de violencia que afectan a millones de mujeres y niñas en todo el mundo. Esta realidad no nos es ajena: también se refleja en el entorno más cercano, en nuestras conversaciones y en las redes sociales.

Como estudiantes, tenemos la responsabilidad de cuestionar actitudes machistas, de rechazar cualquier forma de discriminación y de promover el respeto en cada palabra y en cada acción. La igualdad no es una idea lejana ni un tema solo para personas adultas; es una tarea diaria que empieza aquí, en cómo tratamos a quienes nos rodean.

Queremos ser una generación que no mire hacia otro lado ante la injusticia, que se atreva a cambiar lo que no es justo y que construya espacios seguros e igualitarios. Porque la igualdad no es solo un derecho de las mujeres: es un compromiso de toda la sociedad y una responsabilidad que también nos pertenece.


14 de febrero de 2026

Versos con amor


 Ángel González 

(1925-2008)

En  septiembre de 2025 se celebró el centenario de Ángel González, uno de nuestros poetas favoritos y uno de los más destacados de la Generación del 50. Para conmemorar esta efeméride, la editorial Nórdica publicó un precioso libro homenaje, Esto era amor, con algunos de sus poemas más conocidos acompañados de ilustraciones de Pablo Auladell. Esta es nuestra recomendación para celebrar el Día de los enamorados.



Muerte en el olvido


Yo sé que existo

porque tú me imaginas.

Soy alto porque tú me crees

alto, y limpio porque tú me miras

con buenos ojos,

con mirada limpia.

Tu pensamiento me hace

inteligente, y en tu sencilla

ternura, yo soy también sencillo

y bondadoso.

                            Pero si tú me olvidas

quedaré muerto sin que nadie

lo sepa. Verán viva

mi carne, pero será otro hombre

—oscuro, torpe, malo—el que la habita...



Mientras tú existas

Mientras tú existas,

mientras mi mirada

te busque más allá de las colinas,

mientras nada

me llene el corazón,

si no es tu imagen, y haya

una remota posibilidad de que estés viva

en algún sitio, iluminada

por una luz—cualquiera...

                                                Mientras

yo presienta que eres y te llamas

así, con ese nombre tuyo

tan pequeño,

seguiré como ahora, amada

mía,

transido de distancia,

bajo ese amor que crece y no se muere,

bajo ese amor que sigue y nunca acaba.